La vida de dos jubilados tras KL katealegaia

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En esta ocasión variamos nuestra línea editorial para acercarnos a 2 ex jefes de taller recientemente jubilados y con una dilatada trayectoria laboral en KL katealegaia para saber si nos echan de menos aunque por lo bien que se les ve juraría que no es el caso. Son  Pedro Lezertua y Goio Egiuiluz.

Pedro, Goio…  Con todo el tiempo que tenéis ahora, ¿no os aburrís? ¿A qué dedicáis vuestro tiempo?

PL:  Entre la pesca, la huerta, los paseos y demás no me aburro no, para nada. Ya te digo que se puede vivir jubilado, sin esfuerzo además…

GE:  Llevo 2 años y estupendamente. Desconectando, desprogramándome que diría el otro… Después de tener una agenda tan planificada ahora no me gusta quedar con nadie ni para salir a caminar, dos me aburren ya, prefiero la libertad absoluta que me da salir solo.

Vosotros que habéis trabajado durante muchos años en KL y que tenéis perspectiva, ¿qué valoración hacéis del recorrido de la empresa, los cambios producidos, la fusión de Katea y Legaia?

GE:  Yo he hecho 20 años y entré en la recién creada Legaia (previamente AGPM ) y recuerdo que para mí fue deprimente ver las condiciones laborales en aquel momento pues creía que este tipo de colectivo estaría más protegido. Pero los cambios se dieron rápidamente y en unos pocos meses se mejoraron las condiciones con el paso al taller de Astigarraga, se incorporó un proyecto que impulsó el empleo prácticamente doblándolo y de ahí, a la fusión posterior con Katea y la unificación de los talleres de Hernani y Astigarraga en las actuales instalaciones de KL Hernani que son inmejorables.

PL:  Para la fusión se tuvo que trabajar socialmente para eliminar miedos e incertidumbres de las personas pero la experiencia posterior ha demostrado que fue una decisión muy acertada.

GE :  La fusión supuso pasar de ser competencia a ser aliado. Además ha permitido pasar holgadamente la crisis donde muchas empresas del entorno lo han pasado mal y muchas han cerrado.

PL : Es que la prueba está en que durante esos años complicados hemos sido capaces de seguir creciendo como organización,  tanto en temas de prevención, procesos, gestión de las personas….y también en instalaciones y estructura.  Se demostró que la fusión hace la fuerza, ante las instituciones también,  y hubo muestras de solidaridad entre talleres. En nuestro caso en Mutriku, durante los momentos difíciles pudimos recolocar personal desocupado en los talleres del entorno como Bergara y  Zarautz.

Quien no conoce la realidad de los CEE puede tener una visión inexacta de las capacidades de KL. ¿Qué diríais en relación con esta reflexión?

PL : Hay ejemplos claros y sin necesidad de dar nombres decirte que hace 15 años algún cliente nos mostró su desconfianza inicial de que fuéramos capaces de asumir ciertas industrializaciones y terminamos ganándonos su confianza en base a hacer mas productividad y con mejores ratios de calidad. Tienes que demostrarlo si pero posteriormente te lo reconocen y en este caso fue así. Al final trabajamos con calidad concertada expidiendo el producto directamente desde nuestras instalaciones y esa es la mejor muestra de confianza.

GE : Pero no solo en cuanto a productividades y calidad, también en cuanto a la complejidad de los proyectos que con el paso de los años son más exigentes en todos los sentidos. Y lo que hemos sabido hacer bien es adaptarnos nosotros a ellos y no al revés. Ese es uno de los cambios que destacaría de estos últimos años  y las empresas que han tenido recorrido con KL, aquellas que han vencido esas reticencias, resistencias iniciales, creo que tienen muy buena valoración de KL porque al final lo que hemos conseguido es ser mejor que ese taller de enfrente que es la empresa ordinaria.

PL : De todos modos hoy día trabajamos con empresas reconocidas y tenemos un saber-hacer con lo que las desconfianzas son menores pues tenemos esa carta de presentación ante terceros por decirlo de algún modo.

Supongo que anécdotas guardaréis más de una…

GE : En una ocasión y sin darme cuenta dejé encerrada en el antiguo taller de Astigarraga a una chica que era sordomuda. Éramos los últimos para salir y se fue al baño en el último momento sin que me diera cuenta así que cerré el portón. Se quedó aporreándolo, hasta que alguien llamó a los municipales y estos a Jesus Laguardia (ex gerente) que a su vez me llamo a mí. La verdad es que lo pasé muy mal.

PL : Alguna realmente graciosa recuerdo relacionado con una tarea de selección que estaba realizando una persona, pero para evitar herir susceptibilidades mejor lo dejamos ahí…

¿Con qué aprendizaje os quedáis de toda vuestra trayectoria laboral?

GE : Mi “leitmotiv” han sido las personas, la gente. Hace 20 años cuando entré en esta empresa lo tenía ya muy claro y así lo he mantenido durante mi trayectoria profesional. Es lo más motivador porque tienes esa sensación de que haces algo útil para la sociedad. Y ese perfil, esa sensibilidad hacia las personas es fundamental, hay que tenerla en esta organización desde el primero al último.

PL : Sin duda lo comparto, las personas y la opción de ganarlas para la causa y hacerles sentirse válidas. La motivación que supone recibir en la oficina a una persona desmoralizada, llorosa y a partir de ir compartiendo cosas conseguir ganarte su confianza. Eso es toda una experiencia. Más allá de las cuestiones productivas y el día a día el cariño que das y que recibes de las personas, porque es mutuo.

Mila esker bikote. Y aprovechando la ocasión de nuestro encuentro con Pedro y Goio recordamos la perdida reciente de otro ex jefe de taller histórico como Manolo Sanchez. DEP.